ermita-sant-josepData del siglo XVII, es de planta sencilla rectangular, cubierta a dos aguas y dividida en tres tramos, el principal con bóveda de cañón y arcos de faja que descansan sobre pilastras; en los laterales, se encuentran una serie de capillas con bóveda zanja, donde se sitúan diferentes advocaciones, la de San José en el altar mayor, San Rafael, la Virgen de los Desamparados y el Cristo de la Fe. En cuanto a la fachada, está a los pies de la nave, con forma de retablo y rematada por una espadaña y otros elementos decorativos como bolas y pináculos, elementos del Renacimiento tardío, una única puerta de forma dintelada sin decoración y encima una ventana en forma de ojo con moldura. Además encontramos un reloj de sol entre el ojo y la espadaña y una serie de inscripciones grabadas en piedra situadas en paralelo a la puerta.

Cabe mencionar que durante el siglo XX se realizaron cambios y añadidos al edificio, tanto a nivel interior como exterior. Al finalizar la guerra comenzó su reconstrucción, que culminó hacia finales de los años 50, destacando la colocación de una nueva talla del santo, el suelo y el zócalo de mármol entre otros.