JAUME I Y LA VALL D’ALBAIDA

Una ruta con sello real
Existen personajes históricos que no solo destacan biográficamente, sino que también imprimen su sello sobre el territorio. Es el caso de Jaime I, el rey de Aragón que incorporó el valle de Albaida a Europa en el siglo XIII, y que estableció, sobre antiguos poblados de musulmanes o sobre nuevos emplazamientos, las villas de Bocairent, Ontinyent, Albaida, Montaverner, La Pobla del Duc y Llutxent, repoblándolas con colonos cristianos. 2

La ruta “Jaime I en La Vall d’Albaida” conecta con estas poblaciones a través de un itinerario de 49 Km, dividido en 5 etapas, que recorre todo el valle de Albaida, desde el Bocairent de las Covetes dels Moros hasta el Monasterio del Corpus Christi y el Castillo Viejo de Llutxent. Como suplemento, se ofrece una “senda morisca” (11Km), que deriva de La Pobla del Duc, a través de Castelló, Rugat y Aielo, para acercarnos a las trazas del pasado islámico de la comarca, y que culmina en la subida al mítico castillo de Rugat, en la umbría de la sierra de Benicadell. Es como un homenaje a los vencidos, en aquel trauma histórico que fue la conquista feudal, dividido en 2 etapas: de la Pobla a Castelló, y de aquí al castell de Rugat.

Atravesando por sendas llanas y caminos rurales como el camino real de Gandía, en un itinerario asequible al turismo familiar (a pie, en bicicleta, a caballo, e incluso en automóvil en la mayor parte del trazado…), descubriremos los paisajes agrícolas, fluviales y montañosos; los valores patrimoniales, etnográficos y gastronómicos, de una de las comarcas valencianas más bellas. Esta guía os orientará sobre las diferentes etapas del recorrido, con objeto de que lo podáis planificar mejor. La aventura de las villas medievales y las alquerías moriscas, en vuestras manos. La recomendaciones que en esta guía se ofrecen son, básicamente, orientadas a quienes harán la ruta caminando (la opción más aconsejable).
El rey Conquistador y los colores de la tierra

Pintura Jaume I

Jaime I el Conquistador (Montpellier, 1208-Alzira, 27 de julio de 1276), tras conquistar Mallorca y Ibiza, expandió la Corona de Aragón sobre el Sharq al-Ándalus (1233-1245) y fundó el reino de Valencia (1240-1707). 4Se expulsó a los musulmanes de las ciudades y de muchas alquerías rurales para crear una red de villas pobladas por colonos venidos de Cataluña (dos tercios) y de Aragón, Navarra, Castilla y Occitania (el tercio restante). En la mayoría de comarcas, estos colonos hablaban en catalán, una lengua que empezó a llamarse valenciano a mediados del s. XIV.
Todos compartían unas leyes, los Fueros de Valencia, que, a partir de la década de 1330 contribuyeron a la génesis de un sentimiento nacional de valencianidad, que perdura con fuerza en nuestros días.

La ruta “Jaime I en La Vall d’Albaida” es, de hecho, un homenaje cultural al rey fundador del reino de los valencianos, y una invitación a descubrir, a través de su figura –tan mitificada a lo largo de los siglos– los colores, los sabores y las sensaciones de una comarca valenciana de interior.

Mapa 1 general

 


 

De Bocairent a Ontinyent

Bocairent
Bocairent (4.300 habitantes) es el pueblo más turístico y hermoso de la comarca. Famosa es la postal de la vista de la Villa, su núcleo medieval, que forma una piña de callejas, de un urbanismo islámico laberíntico, sobre una roca delimitada por barrancos. El visitante puede disfrutar aquí de las Covetes dels Moros (graneros beréberes); la iglesia de la Asunción (pinturas de Joan de Joanes y Segrelles; fuente gótica del s. XV, y un interesante museo parroquial); el Museo Arqueológico; las fuentes (de Gracia, de San Jaime) y ermitas (San Juan, Agosto, Desamparados) de la Villa; la cava de San Blas (depósito de nieve); el monasterio rupestre de las Agustinas (s. XVI); la Plaza de Toros (s. XIX) excavada en la roca; la Ruta Mágica y el puente de la Calzada (s. XV); las ermitas y los puentes andalusíes del término, y la Sierra de Mariola, con fuentes, neveros y espacios de interés arqueológico. 

Recorrido por la Vila de Bocairent  

8COVA7

Desde el panel de información general de la Pl. de Sant Blai, o desde la cercana Oficina de Turismo de la Pl. del Ayuntamiento, iniciamos un itinerario señalizado con marcas por el casco antiguo de Bocairent, que nos guiará a través de un laberinto de callejuelas, típico del urbanismo andalusí.

Pasamos por delante de la casa consistorial del siglo XIX y subimos hacia la iglesia por delante del Museo Arqueológico. Por la calle de la Abadía pasamos el estrecho callejón del Embós y bajamos, por un entorno agradable de fuentes y lavaderos, hasta la ermitita de la Virgen de los Desamparados. Encontraremos restos de casas medievales en la c/ del Muret, y un mirador recayente a los huertos del barranco.

Proseguimos escaleras arriba para atravesar la Pl. de Sant Vicent y visitar luego calles como la de las Siete Vueltas (escalera serpenteante) o la de la Virgen de Agosto, entorno a un portal y una ermita dedicados a dicha Virgen. Ahora, en vez de salir por el portal, subimos por un atajo a la calle de San Juan, donde se hallan una casa que recuerda al poeta árabe Ibn Ruhaym, y la sencilla ermita de Sant Joanet, levantada sobre los cimientos de un oratorio bien antiguo. Desde la ermita se baja a la Ruta Mágica, que recorre los pies de la Villa, y llegamos a la cueva del Pozo de San Vicente, escenario de un legendario milagro vicentino, y al puente de la Calzada, que será el punto de partida de nuestra primera etapa. 

Mapa 2 Bocairent-Ontinyent

 De Bocairent a Ontinyent ( 3 h 20’ aprox.)

Recorreremos lo que fue camino viejo de Bocairent a Ontinyent, anterior a la construcción de la moderna carretera del puerto de Bocairent. Este itinerario atraviesa la loma de Massarra y aprovecha el curso del barranco de la Fos, para llegar a través del paraje del Pou Clar a Ontinyent.

Covetes Bocairent

0’ Salimos del Puente de Darrere Vila o de la Calzada, de 19,80 m de luz x 25 de altura y 48 de longitud, y en unos 5’ dejamos la Casa de l’Alfara a la derecha y su balsa a la izquierda.

2’ Pasamos por la fuente d’En Ferrís, por un paisaje ameno y, al llegar a una cruz donde se bifurca la vía, elegimos el camino de la derecha.

20’ En la ermita de San Antonio de Abajo (Abad), giramos a la izquierda y continuamos sierra arriba. A los pocos minutos el camino se estrecha y pasa a ser senda. Hay una bifurcación: el camino de la izquierda nos lleva a una vieja cantera; el de la derecha, con escalera excavada en la roca, es el nuestro.

35’ Termina la escalera de roca y cruzamos el camino particular de la finca de Massarra para descender por el barranco de la Fos (también llamado “dels Tarongers” en Ontinyent) siguiendo un sendero marcado (PRV-122). El primer tramo se halla parcialmente enlosado y excavado en la roca.

 

52’ Nos encontramos ya en la cuenca del barranco, cerca de la fuente del Rey, y atravesamos por un tramo con baranda picada en la piedra. Veremos un antiguo refugio rupestre, usado por viandantes de antaño.

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1 h Cruce de sendas: la de la derecha sube a la sierra. Es la senda del Castellar (poblado islámico de altura), SL V-9. Nuestro camino no es éste, sino el de la izquierda, bajando por el barranco del Bou. Pasamos por las ruinas de la casa de Beneito y otras construcciones arruinadas.

1 h 15’ Fábrica-molino de Pep Joan o de la Roda, con tres tinas grandes de piedra junto al camino. Es una de las bonitas muestras de arquitectura –o de arqueología– industrial que encontraremos a lo largo del camino. Merece la pena dedicar unos 15’ a la visita.

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1 h 30’ Retomamos la marcha, cruzamos el barranco por un paso, cerca de otra cueva-refugio, y observamos una vieja fábrica de 1902.

1 h 50’ Por el lado de una línea de alta tensión llegamos a la acequia o canal del molino de Patiràs, y cruzamos de nuevo el barranco junto al molino de Lluna, parcialmente oculto por la maleza.

2 h 05’ Cruzando el canal llegamos al molino de Patiràs, donde el camino se ensancha y se hace apto para automóviles. Desde aquí se pasa por la fuente de los Tarongers (‘Naranjos’) antes de llegar a los pocos minutos a la carretera Bocairent-Ontinyent (CV-81).

2 h 15’ Se continúa a la izquierda por el arcén de un tramo de carretera que requiere precaución, y contemplamos un viejo pantano del riego d’Ontinyent, que deriva sus acequias del paraje del Pou Clar donde nos hallamos.

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2 h 23’ Al llegar al párquing del Pou Clar (‘Pozo Claro’), bajamos por un entorno ajardinado y arborado, como es el de la zona de baño de las pozas, hasta llegar a una senda recta, la senda del Alba, que nos acerca hasta la milenaria huerta del Llombo.

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2 h 40’ Se pasa por un algarrobo y por la casa de L’Alba, y nos adentramos a mano derecha, por el camino del Llombo, en el área periurbana de Ontinyent. Alternan viejos bancales de regadío com casitas de campo.

2 h 45’ Junto a una vieja fábrica y un partidor del riego del Llombo, giramos a la izquierda hacia abajo, en dirección a la ciudad.

2 h 55’ Nos encontramos con una ronda de circunvalación.

3 h 05’ Entramos al pueblo por la c/ Rafael Sanchis Seguí y giramos a la derecha por l’Avda. del Llombo. Al llegar al cruce de ésta con la Avda. del Conde de Torrefiel, se gira a la izquierda hacia abajo, en dirección a la Vila o casco antiguo de Ontinyent.

3 h 20’ Se llega a los pies del portal de San Roque, onde se encuentra el panel de información general de la Vila. Entrando hacia arriba por el portal, a pocos pasos, instalada en el Palau de la Vila, está la Oficina Tourist Info

De Ontinyent a Albaida

Ontinyent

Ontinyent (36.000 habitantes) es la ciudad más poblada del valle de Albaida y la capital del textil valenciano. Pasear por las calles del barrio de la Villa o disfrutar del paraje natural y área de baño del Pou Clar son dos de sus atractivos más conocidos. Però también se debe visitar el Palau de la Vila, con una muestra de lo que será el Museo del Textil Valenciano; el Refugio Antiaéreo del Regall; el Museo Arqueológico de Ontinyent y comarca (MAOVA); el de Ciencias Naturales de los Capuchinos; el de la Fiesta de Moros y Cristianos, celebración reeditada cada mes de agosto; la iglesia de Santa María, con pinturas de Josep Segrelles y la Magdalena de Marià Benlliure; el campanario de dicha iglesia y su conjunto de campanas de toque manual; los palacios góticos y barrocos de la Plaza Mayor y la Calle Mayor; el Puente Viejo (1501) y el Puente de Santa María, o el Molino harinero de Descals.

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Recorrido por el casco histórico de Ontinyent

Penetramos en el recinto medieval de la Villa por una de las puertas de muralla, la de San Roque, que nos lleva al acceso del Palacio de la Villa, el cual alberga la oficina de Turismo y una muestra de la historia de la industria textil. Al salir, por la pl. de Sant Roc, a mano izquierda, se accede a la c/ de Sant Pere y a su continuación, la c/ de la Trinitat, por un entorno de arquitecturas tradicionales y sabor histórico, que invita a descubrir los diferentes callejones, algunos sin salida, y jardines colaterales.

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En el extremo inferior de la calle Trinitat, giramos a la izquierda y subimos por la cuesta del estrecho Callarís. Giramos a la derecha por las calles del Cordellat y de la Iglesia, que nos llevan hasta la Pl. de la Vila, donde se puede visitar la monumental iglesia de Santa María y su campanario. Desde aquí se baja, por escaleras y rampas de la c/ del Miror, hasta la Pl. Mayor, que nos invita a visitar sus casas consistoriales, y los distintos museos (Refugio del Regall, Arqueológico, Festero) que alberga la zona. Bajamos seguidamente por la Pl. de Baix, desde donde se puede acceder al Puente Viejo del río, aunque nosotros subiremos por las escalinatas de la c/ Morales a la c/ Major (o Mayans-Gomis), ornada de iglesias y bellos caserones. Seguimos dicha calle a la izquierda hasta la pl. de la Concepción, donde encontraremos orientación sobre la ruta Ontinyent-Albaida.

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Mapa 3 Ontinyent, Albaida, Bufali, Montaverner

 

De Ontinyent a Albaida (3 h aprox.)

0’ Saldremos de la pl. de la Concepción de Otinyent, hacia el polígono industrial del Pla, por las c/s del Pintor Carlets, paseo de las Germanies y Músico Pérez. Desde aquí, abandonamos la población por l’Av. de Ramón y Cajal, y avanzamos por el polígono, por l’Av. del Tèxtil, hasta poco antes de la tercera rotonda, donde hay unos cipreses, antes de llegar a Sprinter.

20’ Allí giramos a la izquierda y bajamos por el camino de la derecha, por la vera de la ermita de San José del Pla y de una casa de campo de 1880. Seguimos por la vieja carretera VV-2035, que enlaza aquí con el trazado del Camino Real de Ontinyent a Gandía: el eje principal de la ruta Jaime I, que nos llevará desde aquí hasta el término de Llutxent, a través del valle.

53’ En el Pontet de Gandía se cruzan el camino real y la acequia del Pla: la mayor de la huerta de Ontinyent, que regaba todo lo que hoy es polígono y algunas tierras que se han salvado de la urbanización del siglo XX. Las casas de Gandía y el monumental almez de la casa del Campanero nos indican que ya estamos en zona rural.

1 h 9’ Una rotonda indica que el camino real de Gandía cruza en perpendicular la autovía CV-40 (variante de la A-7 Valencia-Alicante por L’Olleria, Albaida i Alcoy). A la otra parte nos esperan los secanos de Agullent y Albaida (viñas, frutales, olivos…), dominados antiguamente por grandes casas de campo: las masías o masos.

1 h 50’ Se pasa por el cruce del camino real con la vía de acceso a una de estas masías: la casa del Forcall, término de Albaida.

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1 h 55’ Un ciprés y una señal de stop indican que hemos llegado al cruce de la carretera de Aielo de Malferit a Albaida por L’Aljorf. Dejamos el camino real –que continúa recto– y seguimos esta carretera local, bajando a mano derecha.

2 h 1’ Se deja sobre un ribazo de la derecha la casa de Xopà, otra de las masías o casa de campo de la zona.

2 h 3’ Llegamos al fondo del barranco del Forcall, que cruzamos por un puente.

2 h 23’ Puente de les Palanques, que cruza el riachuelo de Augllent, junto a la confluencia de éste con el río de Albaida. De nuevo, cuesta arriba. A mano derecha, la casa de la Matona, donde hubo un molino morisco.

2 h 40’ Rotonda de acceso al antiguo pueblo morisco de L’Aljorf, que recorreremos por dentro (c/s de la Virgen del Rosario, la Iglesia, Reverendo Segrelles y del Roser).

2 h 50’ Ermita del Roser, entre L’Aljorf i el casco antiguo de Albaida, al cual se accede por la Puerta de Valencia. Subimos a través del Raval Jussà (c/s d’Avall, Sant Miquel, Fraga y Trinitat): fuente del Carrer d’Avall, casa natalicia del beato Nicolau Factor, ermita de San Miguel, muros del antiguo portal de San Cristóbal y, enfrente, la Sala de Arte “La Llotgeta”, con sus arcos góticos.

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3 h 00’ Llegamos a la Pl. Mayor de Albaida, donde se encuentran el Ayuntamiento y la Oficina de Turismo, para planificar la visita, en un entorno monumental, presidido por diversos museos, el palacio marquesal y la iglesia.

De Albaida a Montaverner, por Bufali

Albaida

La ciudad de Albaida (6.000 habitantes) fue centro del marquesado de los Milà i Aragó, descendientes de los Borja y los reyes de Aragón. El palacio marquesal (ss. XIII-XVII) contiene salas góticas y otras con bellísimos frescos barrocos, así como una maqueta de la villa en el s. XV (oficina de turismo) y el Museo Internacional de Títeres. Otros museos y espacios visitables son el del pintor Segrelles, el de Belenes, el de los Campaneros, la Cueva del Vall (refugio antiaéreo), la Sala de Arte “Amorós” (particular, arcos góticos), la casa del pintor Ridaura, la iglesia de la Asunción (ss. XVI-XVII) y sus pinturas de Segrelles y museo parroquial, y el exconvento de la Puríssima (ss. XVII-XVIII). Podréis también pasear entre puertas de muralla, fuentes y azulejos de santos; descubrir los molinos y las acequias de la ruta del Agua del Puerto (Albaida-Atzeneta-El Palomar), o subir a la Covalta.

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Visita al conjunto monumental de Albaida

La Pl. Mayor de Albaida es un espacio monumental presidido por el palacio marquesal de los Milà i Aragó, edificado aprovechando como cimientos tres grandes torres del Castillo Nuevo islámico de Albaida (s. XIII). Mirando al palacio, a mano derecha se ve la casa-palacio del obispo de Orihuela JosepTormo (s. XVIII) y la fuente de la Plaza (s. XVII); a mano derecha, la casa de Llinàs (s. XIX, actual ayuntamiento), la antigua Cara de la Villa (s. XV) que da acceso al Clos de la Vila. Junto a la puerta está la Tourist Info, con los gigantes y cabezudos, y una maqueta de Albaida del siglo XV. Des de aquel punto se puede acceder fácilmente a los museos de Belenes (Casa de la Villa) y de Títeres (palacio), a las salas gótica y barrocas de dicho palacio. Además, convienever la iglesia y el museo parroquial, el campanario, el museo de los campaneros, la casa-museo del Pintor Segrelles, que se encuentr al fondo de la pl. de la Villa.

Se aconseja asimismo visitar la Cova del Vall (recorrido subterráneo cercano, en la c/ Trinidad) y pasear por las calles Mayor y Nueva hasta las fuenbtes del parque de la Glorieta, a través de casas de los ss. XIII-XX, fuentes y paneles cerámicos votivos. Cerca de aquí están el excovento de Capuchinos, en el Real, y la cruz renacentista de las Eras (tras las Escuelas Viejas).

Mapa 3 Ontinyent, Albaida, Bufali, Montaverner

 

 

 

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De Albaida a Montaverner por Bufali (2 h 40’ aprox.)

0’ Partimos de la Pl. Mayor por la rampa de la antigua carretera nacional 340, hasta llegar frente a la estación de ferrocarril, a la Puerta de Valencia, por donde habíamos entrado viniendo de Ontinyent.

306’ Pasamos por delante de la ermita del Roser, de un antiguo molino junto al río de Albaida y un puente d

e piedra del s. XVI, camino de Bufali. Dejamos a mano izquierda las vistas de L’Aljorf y unos bancales que riegan del agua de las Fanecades. Al llegar a un túnel que cruza por debajo de la vía del tren, no pasamos por él, sinó que giramos a la izquierda.

17’ Se llega así a la casa del Barranc: un antigua masía encarada al camino, que bordearemos. Al otro lado, en alto, la vía del tren.

25’Desde el Pla dels Moros, en una curva del camino a la derecha se contempla una magnífica panorámica de L’Aljorf, Albaida, el monte del Castillo Viejo y la sierra de la Covalta (‘Cueva Alta’).

30’ Pasamos junto a otra masía, por el camino de Bufali y la Vega: la casa de Satorre. Más abajo, el camino se bifurca: a la izquierda, hacia el circuito de motociclismo de La Vega; cuesta arriba a la derecha, el que seguiremos nosotros, lleva a Bufali, entre cultivos de secano.

52’ Tras dejar a mano izquierda alguna casita, cruzamos el vado del barranco de Junda, un afluente del río de Albaida rico en agua y vegetación. Subimos hacia el pueblo de Bufali y, en el stop de la circunvalación, giramos a la derecha para entrar por arriba al casco antiguo (tambien se puede bajar por un camino que queda a la derecha a la fuentecica de Junda, que nace en el ribazo del torrente).

1 h En la parte alta del pueblo de Bufali se encuentran el ayuntamiento y la iglesia de la Virgen de Loreto. Continuamos hacia abajo entre arquitecturas tradicionales y algún panel devocional de azulejos, y salimos del pueblo (si no lo queremos visitar ahora) por abajo, por el polideportivo.

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1 h 10’ Una empinada cuesta nos lleva hasta la fuente del Río y el lecho del río de Albaida, que se atraviesa por el puente de la Palanca. Enfrente, queda todavía un muro de lo que fue molino morisco de Bufali. Remontamos ahora por la cuesta de la casa de Fenoll, que veréis a mano derecha.

 

 

1 h 20’ Por encima de la casa de Fenoll (o de Ferrandis), reencontramos el Camino Real de Ontinyent a Gandía, para seguir el cual giraremos a la derecha. Pasaremos cerca de la explotación ecológica del Mas de l’Arboleda (a mano derecha), que ofrece sus productos en tienda propia.

 

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1 h 52’. Si continuamos cuesta abajo, cruzaremos el barranco de los Barranquets por una pasarela. 34

1 h 57’ Fuente de Cap-Blanc, una de las varias del término de Montaverner. Unos pasos más adelante, el camino de la izquierda invita a pasear por la huerta de Montaverner, creada a iniciativa de Jaime I. Sin embargo, nosotros continuamos recto hacia el pueblo por la derecha.

2 h 5’ Cruzamos ahora el río de Albaida por el Passet y ya estamos a pocos pasos del núcleo de población.

 

362 h 11’ Llegamos al rincón del Molino, la fuente y el lavadero de Montaverner. Si se desea, podemos continuar por la c/ del Bot, la Pl. de la Iglesia y la Calle Mayor, hacia la carretera. Saldremos enfrente del antiguo Convento

2 h 40’ Luego de visitar el pueblo y su entorno, podemos acercarnos al Monumento de Jaime I, fundador del pueblo, donde se lee una breve biografía suya. Fin de etapa.

Bufali

Bufali (160 habitantes), pueblo con estación del tren de la línea Valencia-Alcoy, se halla en un entorno agradable de huertas, rodeado por el frondoso torrente de Junda y el río de Albaida. Desde hace décadas tiene dedicación agrícola, industrial (textil) y turística (casa rural Forn del Moro), aunque su población es escasa. Resulta un lugar ideal para pasear por sus parques; descobrir fuentes como la de Junda o la del Riu, y contemplar el paisaje desde la ermita del Calvario. La localidad es de origen árabe y conserva un interesante patrimonio: la iglesia de la Virgen de Loreto (1885-1887), donde se guarda una gran pila bautismal morisca (siglo XVI) y un sepulcro de mármol (1807); las masías de la casa de Fenoll (siglo XVIII) y Dels Barranquets (siglo XIX); el puente de piedra del tren (siglo XIX), etc. Celebra fiestas patronales en agosto y hoguera de san Antón Abad por el mes de enero. 40

 

BUFALI 11Bufali fue una alquería musulmana (qaryat Wâd Abû Khâlid, o ‘alquería del Río de Abú Jálid’) que permaneció poblada de moros tras la conquista feudal (1245), y hasta la expulsión de los moriscos, en 1609. Cuando los musulmanes de la región se alzaron, acaudillados por Al-Ázraq (1247-1248), Jaime I empezó a poblar los sitios estratégicos, como Albaida, con cristianos. Los moros de alquerías como Bufali perdieron la propiedad de sus tierras, que fueron dadas a caballeros de conquista, con quienes los labriegos hubieron de pactar tributos y particiones de cosechas. Así pues, el 10 de marzo de 1249 Jaime I dio Bufali y las 288 hanegadas que cultivaban los moros bufalins, al ballestero Lope Ochova, natural de la villa de Cadreita (Navarra).
Bufali

Este guerrero vasco-hablante (‘otxova’ significa ‘el lobo’ en vasco) y su mujer doña Uhart-Atxa (‘roca entre las aguas’) vivían en la Calle Mayor de Cocentaina, donde también poseían tierras. Tenían una hija, llamada Felicia Ochova; un hermano, el caballero contestano Ximén Ochova, y unos sobrinos de linaje Olzina. Los Ochova habían participado en la conquista de Valencia, Alzira, Bairén y Xàtiva (1238-1244), y participarían en la guerra de Murcia (1265-1266). Durante las décadas de 1250-1260, Lope administró los hornos de Albaida en nombre del rey. Mucho después de su muerte, en 1291, su hija Felicia fue secuestrada por el castellano Gil González, y rescatada por los albaidenses. Poco después, los Ochova venderían Bufali a Conrad Llança, señor de Albaida.

MONTAVERNER 7

Montaverner (la posta o Muta Tabernaria de los romanos; el Mutabarnayr de los árabes) era un lugar deshabitado a mediados del siglo XIII. Jaime I transformó el solar en una puebla cristiana, en mayo de 1271. Así consta en la crónica real o ‘Llibre dels fets’: “E hicimos otra puebla, que tiene por nombre Montaverner”. Antes de la fundación, sólo existía la alquería árabe de Colata (del latín Aqua Lata, ‘el paso del río’), donde ahora se halla la ermita del mismo nombre. Sofocada la primera revuelta islámica de Al-Ázraq (1247-1249), Jaime I hizo donación de Colata a Ximén d’Aür (1249). Por muerte o abandono de éste, Colata volvió a la corona y fue otorgada al caballero Martí Llop de Castellot (1266), veterano de la guerra de Murcia. Martí reconstruyó el molino de Montaverner (1273), y dio nombre a la fuente d’en Llop o del Molí y a la partida d’en Llop. La fundación de la puebla, dos años antes, consistió en el reparto de lotes de secano y de huerta nueva (la de la Acequia Real) y solares de casas a unos 40 colonos llegados de Barcelona. El repartidor de tierras y casas, hombre de confianza de Jaime I, fue Sancho Ximenis, prior de Santa Cristina de Somport. Cuanto estuvo todo a punto, el rey otorgó carta puebla, firmada el 26 de agosto de 1271. En el siglo XVIII todavía se conservaba una campana datada en dicho año. La puebla contaba con iglesia románica y torre defensiva, pero fue abandonada por sus habitantes en la segunda guerra de Al-Ázraq (1276), y hubo de ser refundada por Pedro I el Grande, en 1281.


LLUTXENT-17El nombre de Llutxent viene de una villa romana (Villa Luciana) localizada en la Foia dels Pous. En vísperas de la conquista feudal, las alquerías árabes de Quatretonda, Benovaire, Dorresmén. Llutxent, Mesquita, Vilella, Xetà, Benicolet i Pinet, i numerosos rahales o casas de campo, dependían del Castillo Viejo de Llutxent o castillo almohade del Xiu (siglo XII). La fortaleza resistió durante semanas (9 de marzo – 23 de abril de 1248) el sitio a que fue sometida por Jaime I. Fue aquél un episodio central de la primera guerra contra al-Azraq (1247-1248).
Llutxent

Algunos participantes en la acción recibieron tierras y casas en las nuevas pueblas de Quatretonda (22 colonos, 7 de mayo de 1248) y Llutxent (23 colonos, 13-15 de mayo). La villanueva de Llutxent contaba con casas (calle de los Porches), cerca simple e iglesilla de conquista, de cuatro arcos diafragmáticos (subsistente en el siglo XIX). El rey aconsejó a los vecinos (4 de marzo de 1276) refugiarse en el castillo, pero no les dio tiempo: un ejército de jinetes de Granada saqueó el pueblo y se los llevó cautivos (junio de 1276). Jaime I, que se hallaba enfermo, no pudo socorrerles. Sus caballeros vinieron de Xàtiva y fueron vencidos en el barranco de la Sang. El monarca, días antes de morir, legó 5.000 sueldos en su testamento para rescatar a los cautivos de Llutxent.

También tiene relación con la época de Jaime I (año 1239) el milagro eucarístico de los Corporales de Daroca (hostias ensangrentadas), que según la tradición sucedió en el Mont Sant de Llutxent.

castellò 151

Castelló de Rugat fue una populosa alquería musulmana (árabe andalusí Qashtilyûn; del latín Castellione), recostada sobre la falda de un altozano en cuya cumbre se alzaba un castillejo (donde ahora vemos la ermita de Sant Antoni). Se llamaba ‘de Rugat’ porque dependía, junto con otras alquerías de su actual término (El Rafalet, Lauro, Haulén, Sarrient, Esperanxo y Marxillent), de la guarnición militar del castillo de Rugat (término de Aielo). Tenía una mezquita importante, con escuela y corte judicial, que ocupaba el solar de la actual iglesia (y que no se ha de confundir con la mezquita clandestina de los moriscos, del siglo XVI, todavía visitable). Destacaban los musulmanes castellonenses (hasta la expulsión de los moriscos, 1609) por producir aceite y trigo en el secano (el llamado Alfàs), y muchos otros productos en las huertas. Si bien la especialidad local era la producción y exportación de tinajas de barro. La tinajería moruna se abastecía de agua de un aljibe que se conserva, restaurado, al pie del altozano de la Ermita.
Con la conquista feudal, Jaime I preservó la zona de Castelló poblada de moros, porque eran una mano de obra imprescindible, pero les embargó las tierras y las otorgó a caballeros y peones asentados en Xàtiva (1248-1249). En 1257 Al-Ázraq se apoderó del castillo de Rugat y de otros, en respuesta a la fundación de Bocairent y Alcoy (1256). A continuación, se ofreció a pactar con el rey, pero en realidad le puso una emboscada (el hecho de Rugat) en la que algunos cristianos cayeron presos en la torre de Castelló. Jaime I lanzó una ofensiva contra el moro traidor (hasta obligarle a exiliarse a Granda), y dio tierras y casas a los hermanos Romeu y Joan Martí, custodios de Castellón durante la guerra (1258) y después. Ambos guerreros se obligaron a mantener en la fortaleza un número determinado de soldados y de perros.

RUGAT-5

Rugat (del llatí Monte Rugato, ‘el Altozano Arrugado’) fue una alquería fundada en el siglo VIII por los primeros árabes asentados en el Valle de Albaida, quienes pasarían a vivir a Xátiva, según el historiador cordobés Ibn Hazm (994-1064). De ahí que el castillo que dominaba la zona tomase el nombre de Rugat pese a estar más cerca de Aielo. El antiguo Rugat se hallaba más abajo, en Els Casals, donde aún afloran vestigios. Fue trasladado a su actual emplazamiento a mediados del siglo XV, tras una peste que lo dejó despoblado. Con la conquista feudal (1245) y después de la revuelta de Al-Ázraq (1247-1248), Jaime I mantuvo pobladas de moros las alquerías de Rugat, por ser ésta una mano de obra imprescindible.
Rugat

Tras unos años de guerra, y en respuesta a la fundación de Bocairent y Alcoy (1256), Al-Ázraq se apoderó de Rugat y de otros castillo (1257). No obstante, ofreció a Jaime I convertirse al cristianismo; casarse con una pariente de En Carròs, señor de La Font, y someterse. En realidad, el rey sería víctima de una emboscada (el ‘hecho de Rugat’) viniendo al castillo de Rugat, que estuvo a punto de costarle la vida. En reacción, el Conquistador preparó el asalto a los castillos de Al-Ázraq (primavera de 1258) y le obligó a exiliarse a Granada. Entre los participantes en la guerra, estaban los hermanos catalanes Romeu y Joan Martí, que recibieron la alquería de Rugat (las casas y unas 260 hanegadas de huerta), a cambio de ocuparse de la custodia del desaparecido castillejo de Castelló de Rugat.

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Aielo de Rugat (del latín tardío Aggellu, ‘el recinto mural’) fue una alquería árabe del término del castillo de Rugat. Tras la conquista feudal (1245) y la revuelta islámica de Al-Ázraq ‘el Azul’ (1247-1248), permaneció poblada de moros, como el resto de alquerías de la Umbría de Benicadell, por ser ésta una mano de obra imprescindible. En 1257, en respuesta a la fundación de Bocairent y Alcoy (1256), Al-Ázraq se apoderó del castillo de Rugat y de otros, y citó allí a Jaime I para pactar su sumisión. En realidad, el rey fue víctima de un engaño y una emboscada nocturna (el ‘hecho de Rugat’), que estuvo a punto de costarle la vida. Reaccionó el Conquistador expulsando Al-Ázraq de sus castillos (primavera de 1258) y obligándole a exilarse a AieloGranada. El 2 de junio de 1258, estando en el castillo de Alcalá (La Vall de Gallinera), en el que fuera palacio de Al-Ázraq, Jaime I recompensó a Bernat de Claramunt (escribano catalán afincado en Valencia, que había participado en la guerra) con la alquería de Aielo, es decir, con las casas y 216 hanegadas de huerta recién expropiadas a los moros. De ahora en adelante, éstos partirían cosechas con él. En 1261 el propietario de Aielo sería designado escribano del Tribunal del Rey en Xàtiva. Y en abril de 1276, durante la segunda guerra de Al-Ázraq y en previsión de una inminente invasión de jinetes de Granada, el rey Jaime envió a Guillem de Corts al castillo de Rugat, con ballestas y otras armas para los soldados del alcaide real de ‘Penacadell’, Joan de Montsó.

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Vilanova de Rugat (la actual Pobla del Duc) la fundó Jaime I en 1273 sobre el emplazamiento de un viejo corral o lugarejo islámico, el Rahal Binibiara (Rahl Banû Biyâra), vinculado al acuífero de la Poassa. También se hallaban en el término las alquerías árabes de Rafalgànim, Benigolit, Rafal Albacor, Beniaquell, Benialis y Xara; que dependían del castillo de Rugat (Aielo de Rugat) i que han dado nombre a ciertas partidas rurales. Las más se despoblaron en la primera guerra de Al-Ázraq (1247-1249) y a consecuencia de la fundación de la ‘puebla’ o ‘villanueva’ de Rugat. La partida de Les Sorts, al sud de la población, evoca el sorteo de secanos entre los colonos, efectuado por Juan de Monzón, y la de Els Horts, al oeste, la asignación de micro-parcelas de regadío. Los solares se trazaron donde ahora vemos la iglesia, la abadía y la casa de los Ferrer. Aquí se alzaba una casa románica del diezmo (finales del siglo XIII), de la que quedan algunos fustes y capiteles.
Pobla

Contaba la villa con parroquia de Santa María, concejo vecinal, término propio y notario. Su aparición en el mapa estuvo motivada por dos razones: consolidar el camino de Ontinyent a Gandía por Montaverner (fundado por el rey en 1271) y por la misma Puebla, y dar casas y tierras a los soldados que custodiaban los castillos de Penacadell (la sierra de Benicadell). De la guardia de estos castillos (la torre de Carrícola, el alcázar de Bèlgida, Carbonera, Rugat, Vilella, Borró y Palma) se ocupaba, a título de alcaide real, el referido Juan de Monzón.