Bèlgida

Datos
Altitud (m): 268
Habitantes: 694
Superficie (km2): 17
Código Postal: 46868
Gentilicio: belgidà, Bèlgidana

BÈLGIDA  El mirador del Valle

Enric Valor recordaba con mucho aprecio sus días en Bèlgida, cuando iba de visita a casa de unos familiares. En la madurez, dedicó la fábula ‘El herrero de Bèlgida’ a ese pueblo valldalbaidí donde jugaba y disfrutaba cuando niño. Algo tiene Bèlgida que enamora a aquellos que pasan por este municipio de no más de 695 habitantes. Nosotros hemos querido destacar tres motivos que te llevarán a visitar este bello municipio cruzado del sur al norte por el río la Mata: su producción pionera de agricultura ecológica, la poesía del escritor Antoni Espí y los populares y divertidos Carnestoltes.

HISTORIA

La villa está situada en la parte llana del término, junto a la carretera Albaida-Gandía, y se emplaza en la vertiente septentrional de la sierra de Benicadell, donde la superficie del término es llana en el sector norte y montañosa en la cuña que forma por las vertientes de Benicadell, alcanzando la cresta de la sierra, formando límite con la provincia de Alicante. Las alturas principales son: Alt de la Font Freda (754 m), Alt Cremat (894 m) y Alt Redó (994 m). Cruza el término de sur a norte el río de la Mata, al que afluyen los barrancos de Bélgida o del Molí y el de Redaguanya, tributando sus aguas al río Micena. Dentro del término están las fuentes del Grapat, Baix y Freda. En su término se han encontrado abundantes yacimientos prehistóricos (eneolíticos) que han proporcionado hallazgos de las cultura ibérica y romana. Su origen resulta, todavía, de dudosa determinación, si bien parece probable que su fundación fuera ibérica. En 1250, el rey Jaime I la incorporó al espacio dominado por los cristianos, permitiendo la pervivencia de los árabes que la habitaban. Desde el siglo XIV formó parte de la baronía, que con el mismo nombre perteneció a la casa nobiliaria de los Bellvís, sobre la que ejercieron la jurisdicción civil y criminal, así como el dominio territorial que fue notablemente aumentado tras la expulsión, en 1609, de la población morisca. Su lugar fue ocupado por los 65 nuevos pobladores cristianos que aceptaron la Carta puebla de 1611.

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